jueves, 9 de junio de 2011

Castillos de Jaén. El Castillo de SEGURA DE LA SIERRA


"Inaccesible como nido de águilas en la empinada roca"
(foto: archivo propio)


Así describía Abderramán I a Segura de la Sierra y su fortaleza cuando estuvo alojado en ella tras haber apaciguado una revuelta en la zona a finales del siglo VIII. Precisamente de este momento datan las primeras noticias sobre la existencia de la fortaleza segureña, una de las más antiguas del Sur de la Península.
Posiblemente pocas poblaciones en esta extensa "Piel de Toro" tengan la pesonalidad de la villa jiennense de Segura de la Sierra. Basta con echar un vistazo a su fisonomía urbana y a su emplazamiento para comprenderlo enseguida. Y, desde luego, parte de esa personalidad se la imprime, qué duda cabe, su airoso castillo que corona el monte sobre el que se asienta el caserío.

UN POCO DE HISTORIA
 
La historia de este castillo está jalonada de importantes acontecimientos, trascendentales para la historia no sólo de la propia villa, sino también de un amplio territorio que trasciende las fronteras de la Sierra de Segura. El castillo de Segura de la Sierra tuvo dos etapas de gran importancia, la islámica y la cristiana.

Fundación islámica

Los restos más antiguos encontrados corresponden al siglo X, aunque las profundas transformaciones posteriores del edificio habrán borrado posiblemente cualquier huella anterior. La fortaleza fue el corazón durante dicha centuria de un extensísimo territorio denominado reino de Sumuntán en la rebelión de los muladíes o "encastillados". Más tarde, en el siglo XI, Segura fue reino de Taifas hasta en dos ocasiones, viviendo su última etapa de esplendor con Ibn Hamusk, señor de un reino independiente en la época almohade (siglo XII), que convirtió Segura y su fortaleza en una auténtica medina. Así lo señala el geógrafo del siglo XII Al-Idrisi cuando dice que "Saqura es un hisn (fortaleza) comparable a una madina (ciudad) por la importancia de su población; se encuentra situado en la zona más elevada de una montaña muy alta y escarpada. Sus construcciones son hermosas".

Etapa cristiana 

Resulta igualmente apasionante. Segura de la Sierra y su fortaleza son cedidas por el rey Fernando III a la Orden de Santiago en 1242, y nombrada inmediatamente cabecera de una Encomienda que incluía amplios territorios de las actuales provincias de Jaén, Granada y Albacete. Tan sólo un año depsués la Orden traslada la sede de la Encomienda Mayor de Castilla a Segura. Todo ello responde a la situación fronteriza de estas tierras con el reino nazarí de Granada.  La fortaleza fue profundamente transformada por la Orden de Santiago en estos siglos bajomedievales. El castillo servirá como bastión para las luchas nobiliarias de los siglos XIV y XV, destacando en esta última centuria la actividad del comendador don Rodrigo Manrique, padre del poeta Jorge Manrique.

Abandono de la fortaleza y hasta nuestros días

Cuando los Reyes Católicos se hagan con el control de las Órdenes Militares, la Encomienda segureña irá progresivamente perdiendo importancia. La fortaleza estuvo en uso durante parte del siglo XVI, aunque debió quedar abandonada ya en dicha centuria. Después es posible que fuese parcialmente reutilizada en época napoleónica.
Por último, fue objeto de una importante restauración entre 1964 y 1968 a cargo de los arquitectos Francisco Pons Sorolla y Rafael Manzano Martos, intervención que realzó los muros y reconstruyó las torres y algunos edificios del interior. No hay datos de que se realizara ninguna intervención arqueológica, por lo que la reconstrucción de la evolución constructiva del edificio se presenta difícil. No obstante, las excavaciones arqueológicas realizadas en verano de 2000, financiadas por el Ministerio de Fomento y dirigidas por el arqueólogo y profesor de la Universidad de Jaén, especializado en Historia Medieval, don Vicente Salvatierra Cuenca, han arrojado bastante luz acerca de las etapas históricas más desconocidas del edificio, las islámicas.

Dibujo del castillo de Segura de la Sierra para su retauración realizado por Luis Berges


EL CASTILLO

El Castillo está formado por un recinto exterior y un alcázar, protegido este último por una barbacana. Las últimas excavaciones mencionadas han identificado algunas de las estructuras del castillo de las que vamos a hablar. La funcionalidad de algunas resultaba obvia -torre del homenaje, iglesia...-, pero no todas, por lo que tendremos que esperar a futuras investigaciones.

El Castillo de Segura de la Sierra en una tarjeta postal de finales de los años 70
(Imprenta Vera-Cruz. Orcera)


Planta del Castillo de Segura de la Sierra
(fuente: "Segura de la Sierra, historia de una villa medieval")


Recinto exterior y barbacana

Al  final del camino de acceso a la fortaleza encontramos el recinto exterior. Es una superficie relativamente amplia, donde existen al menos dos grandes aljibes excavados en la roca, así como diversos muros de difícil interpretación. Desde aquí, un sendero sube hasta el alcázar, pasando por la barbacana.
Esta estructura es una de las zonas más restauradas y consecuentemente de las que más dudas ofrecen. Consta de dos elementos: el antemuro y la puerta. El antemuro recorre la fachada Oeste del castillo, protegiendo el lado más accesible, sobre todo si era conquistado el recinto exterior. Su altura actual, fruto de la reconstrucción de los años 60, es puramente hipotética. En cuanto a la puerta, parece ser que ésta fue el acceso primitivo a la fortaleza, y no el sendero que asciendo por el lado Sur. La puerta, en codo, tiene dos tramos de escalera y está situada en la esquina Noreste de la barbacana. Se llegaría a ella por un angosto y empinado sendero, ya desaparecido, por lo que serían necesarios muy pocos defensores para hacer completamente inaccesible esta puerta ante un ataque, ya que desde arriba se domina todo el terreno circundante, y sólo es posible subir de uno en uno.

El Alcázar

En la restauración de los años 60 la superficie interior fue llevada, en parte, al nivel de la roca, dejando ésta desnuda. Presenta planta de tendencia pentagonal, pero muy irregular por su adaptación a la roca y al lugar.
En el ángulo Norte se sitúa la Torre-puerta de entrada al Castillo (A), con una articulación del acceso en codo y rampa.
La puerta da acceso directo al Patio de Armas (B) que articula en torno a sí todas las edificaciones de la fortaleza.

Puerta de acceso al Patio de Armas
(foto: archivo propio)

Patio de Armas desde la terraza de la Torre del Homenaje
(foto: archivo propio)

La más impresionante es la enorme Torre del Homenaje (E), que ocupa el ángulo Sur. Tiene planta ligeramente trapezoidal. Sus lados Sur y Este sobresalen lateralmente de los respectivos lienzos perimetrales del castillo. La torre tiene tres plantas, que están cubiertas cada una con diversos tramos de bóvedas de arista que apoyan sobre recios pilares, todo en ladrillo. Remata el conjunto una terraza almenada.

Torre del Homenaje del Castillo de Segura de la Sierra
(foto: archivo propio)


Interior de una de las salas de la torre del homenaje
(foto: archivo propio)

La Iglesia (F) es, junto al anterior, el edificio de mayor relevancia. Su muro Sur se adosa, o forma, el lienzo del castillo en ese lado, y está adosada también a una torre (G), a cuya cámara se accedía desde la propia iglesia y que quizás sirviese de sacristía. La iglesia consta de una nave rectangular rematada por un ábside semicircular, decorado internamente con arcos de herradura y de medio punto en ladrillo. La cubierta, después de la restauración, es a dos aguas. El ábside y la cubierta, que debió ser de madera, son los elementos clave para identificar a esta iglesia como mudéjar, y fechar el edificio en la segunda mitad del siglo XIII.

Aspecto exterior de la Iglesia mudéjar del Castillo de Segura de la Sierra, 
dedicada a San Vicente, patrón de la localidad
(foto: archivo propio)


Ábside de la Iglesia, de estilo gótico-mudéjar.
Indumentarias de los caballeros de la Orden de Santiago
(foto: archivo propio)
 
El Refectorio (J) es un edificio situado frente a la Iglesia, encajado entre la torre-puerta y la torre situada en el ángulo Noroeste (I). Es una sala rectangular dividida en cuatro tramos por tres arcos diafragmas apuntados, existiendo un cuarto arco junto a la torre (I). Este edificio se tomó por unas caballerizas, lo cual parece dudoso, pues si el acceso al castillo era como parece evidente, es decir, mediante la compleja torre en recodo con escalones existente a la entrada, no podría haber sido posible el acceso de caballos. Además, el acceso a la sala se realiza mediante tres escalones, siendo la puerta estrecha. A estas limitaciones hay que unir la propia anchura de la sala, de apenas cuatro metros. Y no hay constancia de elementos propios de unas caballerizas, como son los pesebres, que en estas edificaciones solían ser de obra. El uso quizás más razonable para esta sala fue la de refectorio, es decir, comedor. Es posible que originariamente el techo de esta sala fuera bastante más alto, semejante al de las dos torres vecinas, y que los arcos se hubieran reconstruido mal en la restauración de los años sesenta.

Edificio del Refectorio restaurado
(foto: archivo propio)

El Baño (C) es la mejor construcción conservada de época islámica. Se halla pegado al lienzo Este. Es de pequeñas dimensiones, con una extensión inferior a los 80 metros cuadrados, incluidas las habitaciones de servicio, lo que hace pensar que estaba destinado a un grupo muy reducido, prácticamente privado. Este baño tuvo que estar decorado con lujo, como muestran los restos de decoración recuperada. La propia estructura del baño en sí, así como los restos cerámicos y de decoración encontrados, por tanto, nos están hablando de la apropiación de la cima del cerro por parte de un poder político que se fortifica, pero que no renuncia a los lujos de una sociedad urbana, que posiblemente en estos momentos empezaba a llegar a la población de Segura de la Sierra, que está experimentando un notable crecimiento según autores como Al-Idrisi. Esto pudo ocurrir en tres momentos: bien durante los dos breves periodos de tiempo en que Segura es capital de un pequeño reino de Taifa (1043-1044 y 1076-1079); bien durante el tiempo en que la relevancia de un personaje pudo permitir la realización de esa apropiación y emprender esas obras. Nos referimos a Ibn Hamusk, a partir de 1147. Vicente Salvatierra Cuenca, director de la excavación arqueológica realizada en el alcázar en el verano de 2000, se inclina más por esta última opción.

Estructura del baño islámico. Castillo de Segura de la Sierra
(foto: archivo propio)

El Claustro o Tribuna (D), adosado al muro del baño, es una estructura rectangular. Presenta restos de cuatro columnas , con sus basas, que parece seguro están en su posición original. Podría haber sido un espacio porticado o tribuna abierta al patio, lo que en cierta forma configuraría el lado de un claustro irregular, perpendicular a la Iglesia, si tenemos en cuenta que delante del Refectorio se dispone otra estructura parecida. De haber existido dicho claustro en el patio de armas del castillo, constituiría uno de los pocos que las órdenes militares habrían construido en el interior de sus castillos.
En el patio, se encontraba una gran Aljibe (K) rectangular. Su muro Sur estaba realizado exteriormente con mampostería regular, con hiladas de tejas intercaladas regularmente. Se llenaba mediante el agua de lluvia, según señala el texto de las Relaciones de Felipe II de 1575.
En el lienzo existente entre las torres, unidas una a la iglesia y la otra al refectorio, hay un gran torreón semicircular (H). Tiene dos plantas, una de ellas con el pavimento ligeramente por encima del nivel del patio en esa zona, y la segunda subterránea, que pudo ser empleada como mazmorra.
Desde la escalera situada junto a la Torre del Homenaje se accede al Adarve o Camino de Ronda, recorriendo todo el perímetro de la fortaleza, aprovechando las terrazas de las torres, exceptuando lógicamente la Torre del Homenaje. Es la muralla defensiva más interna, y en caso de ataque, era el lugar donde se parapetaban los defensores.

Recreación de un horno. Castillo de Segura de la Sierra
(foto: archivo propio)


En mayo de 2004 se culminaron las reformas del interior de las fortaleza a cargo del Ministerio de la Vivienda, mientras que el Ministerio de Fomento se encargó de acondicionar los accesos al Castillo. Tras estas actuaciones, la fortaleza se ha convertido en un centro de interpretación histórica. A modo de museo, alberga en sus dependencias una exposición y diversas recreaciones sobre la Historia Medieval de esta población y su comarca.

Vista de Segura de la Sierra y su castillo en una fotografía de principios del siglo XX
(Portfolio Fotográfico de España)


Bibliografía:

- Salvatierra Cuenca, Vicente, y otros. Excavaciones en el castillo de Segura de la Sierra (Jaén). Las fases islámicas. Universidad de Jaén, 2001.
- Salvatierra Cuenca, Vicente. Segura de la Sierra. Historia y monumentos de una villa medieval. Granada, 1999. 



2 comentarios:

  1. UN HONOR PASAR POR TU BLOG. DESDE JAÉN UN ABRAZO

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  2. Fantástica la entrada, estupendísima la recopilación de información y las fotografías. Sin duda uno de los lugares con más encanto de la provincia. Un abrazo! Por cierto, a ver cuándo vamos pensando en la quedada de Torre del Mar... :P

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