lunes, 7 de mayo de 2012

Por los pueblos de Jaén. ARJONILLA


Escudo de Arjonilla
Localización: Oeste de la Provincia
Comarca: La Campiña
Superficie: 42,4 km2.
Población: 3.837 (2011)
Densidad: 90,5 hab./km2.
Altitud: 348 m.
Límites: al Norte con Andújar, al Noroeste con Marmolejo, al Sur, Este y Oeste con Arjona.
Gentilicio: Arjonillero/a
Distancia a la capital: 53 km.







Vista parcial de Arjonilla
(foto: archivo propio)

La primera palabra que me vino a la mente al pasear por las calles de Arjonilla fue "elegancia". Arjonilla es un pueblo elegante, y esa cualidad no se la han dado otros que sus propios habitantes. Ladrillo, piedra, cerámica y teja árabe son los elementos con los que los arjonilleros hicieron y hacen sus casas y monumentos, y el resultado, puedo asegurárselo, causa muy grata impresión. Arjonilla nació de la arcilla, que rima y todo, y esta materia ha sido su esencia misma, modelando su historia a lo largo de los siglos. Y las manos que, a su vez, han modelado esa arcilla por los tiempos, son las manos de un pueblo trabajador, educado y respetuoso.
En aquella mañana soleada y cálida de principios de Marzo, mi visita comenzaba en el Castillo del Trovador Macías, tras lo cual dirigí mis pasos hacia el primoroso palacio del Marqués de la Merced. A cada paso que daba me daba cuenta de la enorme riqueza patrimonial de esta villa, aunque el patrimonio no sólo es la piedra (y el ladrillo en este caso), y lo mejor estaba aún por venir. Siguiendo la Avenida de Andalucía, sabiamente peatonalizada, me topé con la Casa de la Cultura, donde se ubica el Museo Municipal, en la que me atendió su solícito Director, Don Juan Cardeña Jalón, al que agradezco me mostrara las instalaciones y me permitiera fotografiarlas. Pero no acaba aquí el capítulo de agradecimientos. Ya en la Plaza de la Encarnación, mientras fotografiaba la fachada de la Iglesia, me encontré con un encantador grupo de personas que hicieron de mi visita a Arjonilla algo memorable. Mil gracias a los Señores Jesús Segado, Ildefonso Navarrete y José Hernández por la desinteresada acción de conducir a un desconocido por las calles de su pueblo y mostrarle con lógico orgullo las ermitas de Jesús y la Soledad, sedes de sus respectivas cofradías de Jesús Nazareno, Vera-Cruz y Soledad. Quedé, en verdad, sorprendido por el entusiasmo con el que hablaban de Arjonilla y sus tradiciones. Y prometí volver (ya lo creo que lo haré), para descubrir otros lugares del pueblo que, por premura de tiempo, me fue imposible visitar, y por supuesto para invitar a estos caballeros a una cerveza por lo bien que se portaron conmigo. A todos los arjonilleros, y a ellos especialmente, vaya dedicado este pequeño artículo sobre su pueblo que, espero, les guste.
Gracias de nuevo.    
 
SITUACIÓN GEOGRÁFICA Y ECONÓMICA

Olivar cerca de Arjonilla
(foto: archivo propio)

Arjonilla se sitúa en plena Campiña jiennense, en la margen izquierda del Arroyo Salado de Arjona, afluente del Guadalquivir, y no muy lejos de este último. Sirve de asentamiento a la población una prolongación del cerro que también alberga en una posición más elevada a la que fue su villa matriz, Arjona, hasta su independencia en el siglo XVI. Se trata de una zona de suaves lomas (la mayor altura apenas sobrepasa los 400 m.), por lo que el reducido término municipal no presenta en modo alguno una orografía compleja y se encuentra atravesado por el intermitente Arroyo Ballesteros y el mencionado Arroyo Salado que, en la parte nororiental del municipio, actúa de frontera con el de la vecina Andújar.
Casi el 91% de la superficie del término municipal lo constituye el cultivo del olivar, dejando tan sólo un 7% al cultivo de herbáceos, siendo en la mayoría de los casos pequeñas propiedades. Pero no sólo de las tareas del campo viven los habitantes de la población. En la segunda mitad del siglo XX se ha conseguido una adecuada diversificación de la economía local, que cuenta con una considerable industria de transformación de productos agrícolas, fundamentalmente aceite, aunque también de harina y productos artesanales. 

Antigua fábrica de aceite de Ntra. Sra. del Rosario. Año 1920
(foto: archivo propio)

Harinera "San Roque", en la salida de Arjonilla hacia Marmolejo
(foto: archivo propio)

Por otro lado, es de especial relevancia la industria de elaboración de ladrillo y teja, así como de cerámica artística, elementos tan característicos de la localidad como se ha dicho anteriormente.  La proximidad de Andújar, núcleo importante del eje de desarrollo de la Alta Andalucía, hace que un importante porcentaje de la población activa del municipio desarrolle su actividad en dicha ciudad.
En cuanto a la morfología urbana, desde principios del siglo XX el núcleo de Arjonilla fue creciendo primero en dirección a Arjona, para hacerlo ya a partir de los años 40 hacia el Oeste, por la carretera de Marmolejo, pues a menos de 10 km. en esta dirección se encuentra la Nacional IV y el ferrocarril, que cruza el término por el  Norte, aunque se trata tan sólo de un apeadero. Es en esta zona del pueblo donde se ha desarrollado con mayor intensidad el suelo industrial.

Azulejo de cerámica en el que se muestra la elaboración de tejas
(foto: archivo propio)

HISTORIA

El origen de Arjonilla se encuentra en el emplazamiento de "Cerro Venate", una loma situada a la derecha del camino que conduce a Andújar. La ocupación de este lugar data de la Edad del Cobre (III milenio a.C.). Aquí fueron encontrados restos cerámicos del tipo campaniforme con motivos geométricos. Otros restos de dientes de hoz de silex nos hablan de la vocación cerealística de este asentamiento. De nuevo sería ocupado en el Ibérico Antiguo, tratándose seguramente de un pequeño fortín u oppidum con la función de vigilancia sobre la vega del Guadalquivir.
La etapa romana está estrechamente ligada a la explotación de las ricas vetas de arcilla que hay junto a la localidad, habiéndose hallado diversos alfares cerámicos. El mayor yacimiento de arcilla lo constituye la "Albarrá", en la zona norte del pueblo, de la que tradicionalmente se ha venido extrayendo la arcilla para confeccionar cerámicas y tejas. La población de estas tierras debió romanizarse plenamente ya en el siglo I d.C. a juzgar por una inscripción en piedra que enmarcan unos relieves (hoy en el Obispado de Jaén) en la que aparecen los nombres de Marcus Horacio Bodomilur y Lucrecia Sergieton, que constituyen los primeros habitantes conocidos de Arjonilla, nombres, por cierto, de iberos romanizados.
La etapa visigoda resulta aún hoy imprecisa. Se han encontrado algunos restos de importancia, como los sarcófagos en piedra localizados actualmente uno en el Museo Provincial de Jaén, y el otro en la Iglesia Parroquial de la Encarnación de Arjonilla haciendo las veces de altar mayor. 

Sarcófago visigodo usado como altar mayor. Iglesia Parroquial de la Encarnación. Arjonilla
(foto: arhivo propio)

De igual forma, se desconocen pocos datos de la época islámica. El castillo medieval de Arjonilla, obra cristiana de la segunda mitad del siglo XIII, pudo tener un origen musulmán, concretamente almohade (segunda mitad del s. XII - primera mitad del s. XIII) por ciertas semejanzas con otras fortalezas de la comarca. Se utilizaría para dar cobijo a los campesinos de la zona habida cuenta de la cercanía del peligro cristiano, ya a las puertas de Andalucía para estas fechas.

El castillo calatravo de Arjonilla
(foto: archivo propio)

Fernando III conquista Arjona en 1244, tras lo cual el lugar de Arjonilla queda dentro de su término. En 1282, Sancho IV hace entrega de la población en régimen de señorío a don Gonzalo Pérez, arcediano de Úbeda, aunque de nuevo en 1331 es vendida a Arjona. Juan II, en el siglo XV, la cede a la Orden de Calatrava. La independencia final con respecto a Arjona sucede el 21 de Marzo de 1553, en tiempos de Carlos I, comenzando un largo periodo de litigios con la villa matriz especialmente relacionados con los límites municipales.
Ha tenido Arjonilla una especial relevancia en la Edad Moderna y Contemporánea por la participación de sus habitantes en distintos acontecimientos bélicos: en 1706, en la Guerra de Sucesión en el bando de Felipe V con el envío de una compañía compuesta de 40 hombres; en 1808, en la escaramuza de Amarguillos, cerca del pueblo, contra los franceses, en la que participó el joven capitán José de San Martín, célebre más tarde por su importancia en el preceso de independencia de las colonias españolas en América; los carlistas en el XIX, la guerra civil en el XX...


MONUMENTOS

Castillo del Trovador Macías

Se trata de un recinto cristiano construido en el siglo XIII tras la conquista en torno a una torre musulmana que aquí había. Su planta es un polígono irregular. De las torres originales sólo quedan dos, una circular en el ángulo nororiental y una rectangular de 17 m. de altura en el lienzo norte en la que se abrió una puerta en codo. Tiene dos habitaciones superpuestas cubiertas con bóvedas. En alguna de ellas debió estar preso el famoso trovador Macías, cuya leyenda de aventuras amorosas han inspirado a literatos de la talla de Lope de Vega ("Porfiar hasta morir", 1620) y Mariano José de Larra ("Macías", 1834). Su amor por Doña Elvira le costó la vida, pasando sus últimos días en las mazmorras de este castillo en donde cantaba su pena de amor.
En el interior del recinto se han localizado los restos de una gran torre del Homenaje, así como los de un templo, posiblemente capilla del Castillo, que corresponden a la ermita de Santa Catalina, mencionada en documentos del siglo XVI. A partir de esta fecha, el recinto se abandona y sirve como cementerio, hasta que en el XVII es derribado el muro sur para incorporar el castillo al Palacio del Marqués de la Merced que se encuentra junto a él. A principios del siglo XX pasa a propiedad municipal.

Torre del Castillo de Arjonilla
(foto: archivo propio)

Iglesia Parroquial de la Encarnación

Construida a principios del siglo XVI en un lenguaje aún de estilo gótico, es de planta basilical dividida en tres naves separadas for arcos formeros apuntados que apoyan sobre pilares cruciformes. Las bóvedas son, de terceletes la de la capilla mayor, y de crucería el resto, aunque estas últimas fueron añadidas en el siglo XVIII y camuflan el original artesonado mudéjar. En el interior destacan además la portada plateresca de acceso a la sacristía sobre la cual se halla una interesantísima pintura mural del siglo XVI que representa a San Cristóbal, atribuida al artista jiennense Gaspar Becerra o a su círculo.
La torre, de principios del XVII, es el elemento más destacado en el exterior, situada a los pies del templo y centrada sobre el eje. De corte maniersita, alberga la portada principal bajo un gran arco de medio punto. Se remata con tejado piramidal añadido en el XIX.

Fachada de la Iglesia Parroquial de La Encarnación de Arjonilla
(foto: archivo propio)

Interior de la Iglesia Parroquial
(foto: archivo propio)

Portada de la Sacristía y pintura mural de San Cristóbal
(foto: archivo propio)

Las Ermitas de Arjonilla

Llegó a tener Arjonilla hasta ocho ermitas. Hoy en día quedan en pie cuatro magníficos ejemplares. De la segunda mitad del siglo XVI son las ermitas de Nuestra Señora de la Cabeza, que antiguamente se denominaba de San Sebastián, y que muestra una sencilla fachada de ladrillo; y la de San Roque, patrón de la localidad, edificio que ha sufrido una intensa remodelación en los años 90 del siglo pasado. Destaca el triple arco en ladrillo y azulejo que la antecede.
 
Ermita de San Roque
(foto: archivo propio)

Ermita de Nuestra Señora de la Cabeza
(foto: archivo propio)

La ermita de La Soledad aparece ya nombrada en un Sínodo de 1511, aunque entonces se llamaba de Santa María de Valrico y era la parroquia de la población hasta que se construyó la Iglesia de la Encarnación. Fue remodelada en varias ocasiones, la última en 1992. Por su parte, la ermita de Jesús, construida junto a la Iglesia, es del siglo XVII y posee un camarín del XVIII con cúpula semiesférica donde se guarda la venerada imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno.

Ermita de Jesús
(foto: archivo propio)

Ermita de Nuestra Señora de la Soledad
(foto: archivo propio)
 
Otros edificios de interés

La Casa del Juzgado o "Ayuntamiento viejo" es el edificio civil más interesante de la localidad. Destaca su estrecha fachada de sillería, de 1617, en la que se aprecian dos singulares figuras que flanquean el balcón del segundo cuerpo y que son popularmente llamadas "las sotas de bastos". El escudo de los Austrias corona el conjunto.

Casa del Juzgado, también llamada "Ayuntamiento viejo"
(foto: archivo propio)

El palacio del Marqués de la Merced es un edificio del siglo XVII, con portada adintelada en piedra sobre fachada de ladrillo, y un primoroso patio rectangular en el interior de tres plantas a partir del cual se organiza la estructura de la casa. Actualmente es sede de la Escuela Taller de la localidad. 
Del siglo XVII es también el palacete sito en la Plaza de la Encarnación, de sobria fachada en ladrillo, que fuera casa natal de un arjonillero ilustre, Don Manuel García Morente, uno de los fundadores de la disciplina filosófica contemporánea en España. Cursó estudios en París y Marburgo (Alemania) y fue designado Decano de la Facultad de filosofía y Letras de la Universidad de Madrid. Tuvo ilustres discípulos y discípulas, entre estas últimas, la filósofa y escritora María Zambrano.
Arjonilla nos ofrece también un estupendo catálogo de edificaciones de estilo regionalista del siglo XX. Destacan el Antiguo Mercado -hoy Hogar del Jubilado-, las Casas Consistoriales, el Mercado de Abastos y la Casa de la Cultura. En este último edificio se localizan, además de la Biblioteca y la Escuela de Música, el Museo Municipal de Arjonilla, que incluye tres áreas: Museo Arqueológico, Museo de Artes y Costumbres Populares y la Sala-Museo del poeta Antonio de Jaén
En el subsuelo de la Plaza de la Encarnación se encuentra el Centro de Interpretación de la Guerra Civil, que ocupa el espacio de un singular refugio antiaéreo de la época.

Patio del Palacio del Marqués de la Merced
(foto: archivo propio)

Casa Natal de Manuel García Morente
(foto: archivo propio)

Antiguo Mercado, hoy Hogar del Jubilado
(foto: archivo propio)

Actual Plaza de Abastos
(foto: archivo propio)

Casa de la Cultura
(foto: archivo propio)

Vista parcial del Museo Municipal de Arjonilla. Sala de Artes y Costumbres Populares. 
Casa de la Cultura
(foto: archivo propio)

FIESTAS Y TRADICIONES

El ciclo festivo de Arjonilla es amplio y variado. Las fiestas patronales tienen lugar en torno al día 16 de Agosto, festividad de de San Roque, que los arjonilleros tomaron por patrón por librarlos de la peste, jurando guardar ayuno en el día de la fiesta. De ahí que se deguste el día 16 el tradicional potaje de habas con berenjenas.
La patrona es Nuestra Señora del Rosario, llamada también Virgen de las Batallas, que celebra su fiesta el segundo domingo de Octubre, organizada por tres familias de la localidad. Esta fiesta es conocida como "Los Cargos" por sortearse los cargos (bandera, cetro y bastón) de la Virgen. El día 15 de Agosto también tiene lugar la procesión de la imagen, y en esta ocasión tienen lugar los actos de "La Aurora", cuando los hermanos de la Cofradía son despertados a primera hora con el sonido de una tambora y unas cancioncillas tradicionales.
La Semana Santa es de gran interés en Arjonilla. Un total de cuatro cofradías y 14 pasos conforman una intensa semana de pasión, enriquecida además por el llamado "Sermón de las Siete Palabras" o "Sermón de la Madrugada", por celebrarse en las primeras horas del Viernes Santo.
También se celebra a San Antón, con el encendido de lumbres la víspera del 17 de Enero; San Blas, el 3 de Febrero, con la tradicional bendición de rosquillas; San Isisdro, patrón de los agricultores, el 15 de Mayo; y San Cristóbal, el 10 de Julio, con la singular costumbre de bendecir los automóviles de la localidad a la puerta de la Iglesia.
Otra tradición importante son las "Jornadas" en los días previos a la Nochebuena, con cánticos de villancicos por las calles y la aparición del popular personaje del "Cañarrasca", cubierto con un vestido con cañas, unas campanillas al cuello y unos cuernos en la cabeza, que finalmente se postra ante el Niño Jesús.

Imagen de San Roque en un azulejo en la fachada de su ermita
(foto: archivo propio)

Jesús Nazareno y Ntra. Sra. de la Amargura
(foto: archivo propio)

Nuestra Señora de la Soledad en el camarín de su ermita
(foto: archivo propio)


DETALLES URBANOS

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BIBLIOGRAFÍA:

- Eslava Galán, Juan. Castillos y Atalayas del Reino de Jaén. 1999.
-Rubio Fernández, Juan. Fiestas Populares de la Provincia de Jaén. 2003
- VVAA. Jaén. Pueblos y Ciudades. Jaén, 1998.


Enlaces de interés:



 


2 comentarios:

  1. Hola Jesus!que gran articulo de Arjonilla!!!esta muy completo!has echo un gran trabajo,espero que cuando volvamos a vernos tengamos mas tiempo y podamos visitar el refugio de la guerra civil,la ermita de san Roque y la ermita de la Virgen de la Cabeza,y poder tapear en cualquier bar del pueblo y echar un buen rato,un fuerte abrazo y que me alegro mucho del buen trabajo que has realizado de mi pueblo!!!

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  2. Hola Jesús. Te felicito una vez más por este estupendo trabajo de otro de nuestros pueblos vecinos. Saludos desde Lahiguera.

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